Mejores prácticas para gestionar operaciones inusuales

Por Nicolas Montoya, el 15 de septiembre, 2017

La prevención del lavado de activos y de la financiación del terrorismo exige que se implementen medidas para detectar operaciones inusuales. Descubra cómo.

Una operación inusual es, como su nombre sugiere, aquella que por su valor de transacción o características no encaja dentro de los parámetros normales establecidos para el segmento de mercado en el que se encuentra un cliente.

Por ejemplo, sería inusual que una persona hiciera una transacción del triple de dinero de lo que suele mover en promedio al mes, sin relación al negocio de la persona. Del mismo modo, sería también una operación inusual si se hiciera fuera del área de servicio del cliente.

Como parte de una efectiva prevención de lavado de activos de la financiación del terrorismo, es fundamental saber detectar y evaluar estas operaciones inusuales y sospechosas. A continuación, presentamos algunas de las mejores prácticas y tips para analizar una operación inusual:

INFORMACIÓN

Es fundamental tener la información actualizada del cliente para proceder con cualquier otra práctica de gestión de operaciones sospechosas. Esto incluye el historial de monitoreo transaccional del cliente.

Del mismo modo, es muy útil contar con datos específicos del país, así como de las distintas variables del perfil. Por ejemplo, hay países que ofrecen mayor “jurisdicción de secreto”, condición que facilita el lavado de dinero de mafias mundiales, y la lista de estos países se actualiza cada año. Eso sí, tener el control de tanta información a la vez y luego vincularla puede volverse un desafío.

SEGMENTACIÓN

Segmentar al cliente según su perfil de riesgo es muy útil para poder analizar operaciones eficientemente, porque permite concentrar más esfuerzos en donde están los riesgos. Este perfil toma en cuenta características como profesión, área geográfica o hábitos de transacción. Conforme la lista de clientes crece, los retos que surgen son mantener vinculados los perfiles con las actividades del cliente, así como reducir la subjetividad de la segmentación.

DETERMINAR SEÑALES DE ALERTA

Es necesario establecer qué tipo de conducta o actividad amerita ser reportada o atendida. Por ejemplo, en el caso de la persona que retira o deposita más dinero que lo que acostumbra, habría que decidir qué tanto más de lo normal significa una señal de alerta, siempre en base al segmento y características específicas del cliente en cuestión. Nuevamente, el reto en este paso es la alta subjetividad de las señales.

Es de esperar que lo que consista una señal de alerta para un banco, por ejemplo, no lo haga para otro, pero el margen de error es muy alto cuando la lista de clientes y variables a tomar en cuenta es extensa. Para esto es útil la misma segmentación de clientes porque permite tomar en cuenta la habitualidad transaccional en base al histórico de operaciones del segmento, y así conseguir una señal de alerta de manera menos subjetiva.

Para este paso en especial, sí hay recursos que sirven de primera referencia para cada sector. Por ejemplo, existe una guía estándar de 92 señales de alerta para detectar estrictamente lavado de activos. A continuación, le ofrecemos la descarga gratuita de este documento.

guia-gratuita-señales-de-alerta-para-prevencion-de-lavado-de-activos 

 

Temas:Prevencion de fraude

Comentarios