Conozca el perfil de un delincuente de cuello blanco

Por Deicy Pareja, el 06 de marzo, 2019

Mentir, inflar o maquillar cifras, falsificar y robar documentos, estafar, así como sobornar son acciones comunes de los delincuentes de cuello blanco, llamados también delincuentes financieros. Un perfil difícil de detectar en el mundo de los negocios porque son personas con inteligencia y educación alta, quienes no usan la fuerza sino su mente.

Este delito no solo se comete por empresarios o banqueros sino también por funcionarios y agentes estatales, quienes normalmente tienen un nivel social respetable, un estatus en la sociedad, con vidas privilegiadas y de familias prestantes. Sin embargo, esto no excluye a las personas de estratos bajos o medios.

Así lo revelan escándalos que han salido a la luz por soborno, fraude de valores y bancario, así como fraude fiscal; falsificación de cheques, reclamaciones y declaraciones falsas.

El sociólogo Edwin Sutherland habló por primera vez de los delincuentes de cuello blanco a finales de la década de 1930, como el delito más influyente del siglo XX. El sociólogo demostró en su investigación que 70 grandes compañías de Los Estados Unidos (de la lista de las 200 más influyentes de Norteamérica), tenían adentro delincuentes de cuello blanco.  Lee: El Abecé de prevención de lavado de activos en bancos

Su investigación acabó con el estigma de relacionar el crimen con la pobreza, los hogares disfuncionales y la falta de educación, ya que en esa época se creía que menos del 2 por ciento de la delincuencia provenía de personas que hacían parte de la alta sociedad. Un panorama que él mismo tildó de miope y sesgado, al demostrar que la riqueza de algunas personas importantes era producto de la corrupción.

Ocho décadas después de que Sutherland hablara por primera vez de los delincuentes de cuello blanco, hay mayor impunidad debido a internet y paraísos fiscales. Este delito pasa desapercibido porque para la sociedad, el crimen todavía se concentra en los estratos bajos. Le puede interesar: 3 claves para evitar fraude financiero

Un alto directivo que se enriqueció por fraude 

Hernán Arbizu, exvicepresidente de JP Morgan Chase, es uno de los delincuentes de cuello blanco que más escandalizó al mundo de las finanzas y se convirtió en un caso emblemático de estudio. Lee: los casos más impactantes de fraude financiero

En JP Morgan, Arbizu era el encargado de la región Cono Sur, que incluye a Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay. En el 2005, antes de llegar a la vicepresidencia, tenía una larga trayectoria como banquero en importantes entidades financieras como  Citybank, Bank Boston, Bank of America, UBS y Deutsche Bank.

Eso lo favoreció para conocer a fondo bases de datos de clientes prestigiosos y para manejar de forma paralela diferentes cuentas bancarias de entidades financieras. Su modus operandi era acceder a información privilegiada, efectuar transferencias bancarias no autorizadas y ayudar a los clientes a lavar dinero, trasladando los activos hacia paraísos fiscales.

“Ayudé a los principales grupos económicos a lavar dinero”, fue una frase que pronunció Arbizu minutos antes de su juicio, el 12 de julio de 2013 en Argentina, ante los medios de comunicación. Esa frase le dio la vuelta al mundo y significó que colaboraría con la justicia. 

Mientras Arbizu se desempeñó como vicepresidente del  JP Morgan Chase se enfocó en el sector 'Ultra Altos Recursos', que maneja cuentas de personas o empresas con 25 millones de dólares, con un patrimonio no menor a 100 millones de dólares.

Para saber más de delincuentes de cuello blanco, conozca el caso Worldcom y evite fraude contable en su empresa. 

Al igual que  Arbizu, por la historia han pasado muchos delincuentes de cuello blanco, que cometen fraudes y falsificaciones para llenar sus ‘bolsillos de cristal’ y para favorecer a redes de lavado de activos y la financiación del terrorismo.  El banquero fue extraditado a Los Estados Unidos, acusado de estafa, lavado de activos, hurto de identidad y de transferencias fraudulentas.

Nuevo llamado a la acción

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