4 riesgos que pueden afectar la reputación de su empresa

Por Juan Pablo Calle, el 14 de julio, 2017

La imagen corporativa es el activo más importante de cualquier empresa. Si una organización es percibida positivamente por el público, crece el nivel de confianza y se fortalecen las relaciones comerciales e institucionales. 

Por eso, la gestión del riesgo reputacional y los riesgos asociados a ella constituyen uno de los principales desafíos de cualquier entidad.

El riesgo reputacional es aquel que se produce por una percepción desfavorable de la imagen de una empresa por parte de clientes, accionistas, proveedores o entes reguladores.

Sin embargo, hay ciertos riesgos operativos, generados por fallas en procesos, tecnología, infraestructura, recurso humano o por la ocurrencia de acontecimientos externos, que tienen un mayor impacto que otros en la percepción del público.

Reconocer cuáles son los más proclives a afectar la reputación le ayudará a saber cómo actuar en caso de que se produzcan y se divulguen. Por eso, aquí le explicamos 4 de ellos.

1. Fraude interno: factor humano

El fraude, el conflicto de intereses o la alteración de los reportes contables o financieros son prácticas que el público externo suele calificar severamente. Para evitarlo es fundamental establecer pautas de control interno que ayuden a identificar y evitar riesgos futuros. De esa forma, se aumenta la confianza hacia fuera y se preserva la buena imagen de la compañía.

Una buena práctica es instaurar un código de ética y de conducta claro, que defina los objetivos y los principios de la empresa. Asimismo, es conveniente hacer auditorías y establecer un canal de denuncias para que se pueda reportar cualquier anormalidad en los procesos internos.

2. Relaciones cuestionables

Las organizaciones pueden ver su imagen afectada por tener relaciones con empresas o personas naturales envueltas en actos delictivos. Por tanto, es fundamental que se analice el perfil de las empresas o personas naturales con las que va a establecer algún tipo de relación, ya sea como proveedores, clientes o empresas asociadas.

Tenga en cuenta las siguientes pautas al momento de hacerlo:

  • Examine los procesos de la empresa.
  • Exija los documentos que sean necesarios para conocer el tipo de actividad que realiza la entidad o persona.
  • Solicite información que le permita conocer los accionistas de la empresa y el origen del patrimonio.
  • Finalmente, compruebe los datos suministrados y reporte cualquier anormalidad ante la autoridad competente.

3. Mala calidad de productos o servicios

Recibir continuos reclamos sobre la calidad o la seguridad del producto o del servicio que usted ofrece puede generar un desgaste en la imagen de su marca.

El control de calidad permite identificar las áreas y los procesos que son propensos a situaciones de riesgo para que puedan ser intervenidos de manera oportuna.

4. Falta de ética y responsabilidad social

Incurrir en el incumplimiento de regulaciones o en prácticas consideradas como no éticas perjudica la percepción que las personas tienen sobre la marca.

En ese sentido, es importante tomar medidas para garantizar el cumplimiento de los derechos laborales de sus empleados o para prevenir prácticas que atenten contra el medio ambiente.

Este punto también está relacionado con el anterior, pues a través del control de calidad usted se asegura de que su compañía cumpla con normas de salud, higiene, seguridad, y de que cuide la información personal de sus clientes y proveedores.

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