La pandemia considerada como un riesgo

Por María Camila Arévalo J., el 27 de marzo, 2020

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El pasado 11 de marzo la Organización Mundial de la Salud declaró el nuevo coronavirus (COVID-19), como una pandemia que estaba afectando a varias naciones y a su vez cobrando la vida de muchas personas.

Para ese entonces los datos eran los siguientes: 

  • Total de países afectados: 114
  • Personas contagiadas: 118.000
  • Personas fallecidas: 4.291

Y desde entonces los casos no han parado de incrementarse lo que ha llevado a que varios países declararan cuarentena para sus ciudadanos con el fin de frenar la curva y evitar que se presenten nuevos contagiados.

Lo curioso de todo es que este no es un tema novedoso, pues en el 2009 la OMS también declaró como pandemia la gripe H1N1 (Gripe A), la cual también se propago por todo el mundo y solo un año después logró llegar a su fin. 

Debido a este tipo de situaciones las economías mundiales han sido bastante golpeadas, al igual que las empresas  ya que no pueden llevar a cabo sus operaciones habituales y esto impacta en sus finanzas, procesos y negocio. Muchas de ellas han tenido que suspender sus actividades o adoptarse al teletrabajo. Hemos visto como alguna han tenido que despedir a sus empleados o enviarlos a vacaciones obligadas, debido a que no cuentan con los recursos para poder seguir surgiendo. 

Sin embargo, hay algo que ha llevado a cuestionarse a muchas empresas y es el tema de si realmente las pandemias han sido tenidas en cuenta dentro de los riesgos organizacionales que se puedan presentar. Algo es claro y es que no es momento de buscar culpables, sino por el contrario es importante encontrar soluciones inmediatas que ayuden a mitigar este tipo de riesgo. 

De acuerdo a Nassim Nicholas Taleb existe algo como: “El impacto de lo altamente improbable”. Y tal vez por eso muchas compañías no lo contemplaron dentro de su sistema de gestión de riesgos, ya que no es identificado y por ende no cuenta con una medición y mucho menos un control.

Algo que dejó la pandamemia de la H1N1, es que se evidenció que las entidades nunca consideraron este hecho como un riesgo dentro de sus negocios.   

Sin embargo, la falta de información acerca de los riesgos globales también puede provocar que en muy pocas ocasiones sean considerados. Por lo que no se evaluaron y no se les creó un control, pues comúnmente se cae en el error de creer que esto es algo que puede afectar a las naciones, pero no a los países. 

El COVID-19 ha hecho que todas las empresas sin excepción se vean directamente impactadas, y con ello se han generado los siguientes riesgos: salud, seguridad de empleados y financieros, entre otros. La nueva forma de trabajar, como lo estamos haciendo muchos, desde la casa ha llevado a que las compañías contemplen nuevos riesgos que antes no se tenían en el radar. Es por esto que identificar y evaluar los riesgos es la clave para contar con un sistema efectivo y eficaz. 

Continuidad de negocio

Esta pandemia ha puesto en jaque muchos planes de continuidad de negocio. ¿Por qué? porque las cuarentenas aplicadas por algunos Gobiernos han hecho que todas las organizaciones se vean afectadas de una u otra forma, hay algunas que han tenido la oportunidad de operar de forma remota pero otras no.

La idea de contar con un plan de continuidad de negocio es minimizar al máximo las pérdidas, los tiempos de inactividad y las afectaciones hacia los clientes. Es por esto que es necesario que se pruebe cada semestre o trimestre con el fin de verificar que lo que está implementado está dando los resultados esperados, el personal a cargo está completamente capacitado y también poder identificar oportunidades de mejora. 

¿Cómo tener un plan eficiente?

  • Se deben llevar a cabo reuniones periódicas con todos los miembros a cargo del plan de continuidad de negocio para revisar lo planteado y lo que se va o se está ejecutando.
  • Es indispensable contar con capacitaciones para todos los empleados con el fin de identificar los errores que se puedan dar o fallas, para así solucionarlas o mejorarlas. También debe ser visto como un tema de cultura organizacional en la que los colaboradores son parte fundamental en este proceso.
  • Plantee posibles escenarios  para poder poner a prueba el plan de continuidad de negocio que tiene diseñado y verificar si está cumpliendo con los estándares establecidos o si se le deben realizar modificaciones que permitan actuar de manera inmediata ante una eventualidad y de esta manera mitigar los riesgos que se puedan presentar. 

De acuerdo a un artículo publicado por Juan Pablo Rodríguez y René M. Castro en la Asociación de Especialistas Certificados en Delitos Financieros (ACFCS), dan algunas recomendaciones a las organizaciones para afrontar este tema.

A continuación las citamos: 

  1. Teniendo en cuenta la situación actual de la pandemia revalúe todos los riesgos actuales identificados por la organización que incluya la valoración en cuanto a la probabilidad y el impacto.
  2. Verifique cómo se elaboró el Plan de Continuidad del Negocio y si al elaborarlo se consideró lo que es verdaderamente importante para el negocio.
  3. Asegúrese de que el Plan de Continuidad del Negocio y no de si existe un procedimiento, un protocolo, un manual.
  4.  Verifique que estén cubiertas todas las funciones, operaciones y sistemas críticas.
  5. Verifique que se hayan asignado responsabilidades funcionales para cada actividad.
  6. Asegúrese que la organización es capaz y está preparada para implementar el Plan de Continuidad del Negocio.
  7. Asegúrese de que la alta gerencia haya establecido los parámetros de resiliencia, preferiblemente en forma de apetito por el riesgo, y que entiendan y hayan respaldado el desarrollo continuo y el mantenimiento de su capacidad de respuesta.
  8. Asegúrese que la gestión de riesgos sea una parte importante y activa en las salas de reuniones de los ejecutivos de las organizaciones a efectos de garantizar el logro de los objetivos del negocio.
  9. Asegúrese que la organización haya establecido y comunicado la cultura de riesgos en toda la organización.
  10. Implemente un Plan de Continuidad del Negocio bajo el estándar internacional ISO 22301:2012 Sistema de Gestión de la Continuidad del Negocio (7). Las organizaciones esperan de sus funcionarios una labor más profunda, que supere su desenvolvimiento del pasado, que no centre su atención sólo en las cifras, sino que considere aspectos relacionados con los procesos del negocio, sus riesgos y controles y que identifique las oportunidades de mejora.   
  11. Recuerde que: “Ignorar los riesgos no es una opción”.

Descargue la guía gratuita para gestionar un plan de continuidad de negocio, según la ISO 22301

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