Cree su propia lista de chequeo para gestionar el riesgo operativo

Por Juan Pablo Calle, el 12 de enero, 2018

Las herramientas para gestionar el riesgo operativo sistematizan el proceso y les facilitan el análisis a los gestores. Las listas de chequeo son un ejemplo de ello. Aprenda cómo hacerlas.

Los inicios siempre son difíciles: aprender a caminar, a leer, a nadar, a manejar. Pero, una vez se domina la técnica, los métodos y las acciones que deben realizarse, el proceso se vuelve cada vez más sencillo, casi automático.

En la gestión de riesgos sucede de la misma forma. Al principio es posible que como gestor usted se encuentre abrumado por la cantidad de información y no sepa por dónde comenzar. Pues bien, una de las maneras más sencillas y eficaces para empezar a gestionar el riesgo es elaborando un plan de riesgo y una lista de chequeo, herramientas claves de gestión para cualquier proyecto.

A través de ella se sistematiza el análisis preestableciendo unos criterios que deben cumplirse. Así, a partir estimaciones y de experiencias del pasado, se puede determinar si un riesgo específico puede llegar a ocurrir.   

¿Cómo se usa y por qué es importante hacer una lista de chequeo para gestionar el riesgo operativo?

Las listas de chequeo se usan en grupos de inspección o en auditorías internas para identificar aspectos críticos de un proceso. También son utilizadas como complemento de otros métodos más complejos para gestionar el riesgo operativo, especialmente en algunos requerimientos del análisis “what if”.  

Incluso en los análisis de causa raíz se utiliza una lista gráfica de chequeo. De esa forma se identifican las causas que generan un problema o un defecto recurrente.

Además de las anteriores, existen muchas razones por las cuales es conveniente incorporar una lista de chequeo al manejo de los riesgos operativos. A continuación le mostramos algunos de ellos:

  • Permite plantear una estrategia sistemática basada en datos históricos de la empresa.
  • Puede emplearse para refinar análisis más detallados, como por ejemplo análisis de causa raíz.
  • Es posible aplicarlos a cualquier actividad o proceso.
  • Mejora la cultura de riesgo en la organización.
  • Es fácil de llevar a cabo, ya que puede ser realizada por cualquier persona de la compañía que esté capacitada para entender las preguntas de la lista, sin requerir la supervisión de un experto en gestión de riesgos.
  • Facilita el proceso de auditorías internas optimizando el tiempo de entrevistas y documentación.
  • Genera listas cualitativas para corregir posibles errores o fallos.

Aunque pueden enriquecer el análisis y ayudar a identificar las amenazas, las listas de chequeo para gestionar el riesgo también tienen sus limitaciones.

En primer lugar, cuando son usadas como un único método, es probable que no logren identificar algunos problemas potenciales. Como están basadas en asuntos concretos, si no se direccionan hacia áreas claves de la compañía o a problemas críticos, es posible que pasen por alto ciertas debilidades que deben ser atendidas.

En segundo lugar, las listas de chequeo solo ofrecen información cualitativa. Este análisis simplificado puede servir para gestionar el riesgo en áreas específicas de la compañía, pero, si se requiere una evaluación integral, es conveniente que se utilice como complemento de algún recurso que incorpore cuantificación al análisis, como por ejemplo un software para gestionar el riesgo.   

¿Cómo hacer una lista de chequeo para gestionar el riesgo operativo?

Para elaborar una lista de chequeo, deben tenerse en cuenta una serie de criterios que ayudarán a formular las preguntas pertinentes y a abordar los asuntos más importantes. Aquí le explicaremos qué debe tener en cuenta, y al final podrá descargar una guía para que usted mismo haga su lista de chequeo según las necesidades de su empresa o proyecto.

  • Defina los focos de riesgo, ya sean de seguridad, ambientales, económicos y todo lo que pueda afectar el desarrollo de la organización.
  • Divida los aspectos del proyecto: actividades, personal, tiempos de entrega, presupuesto y procesos.
  • Recoja o cree listas de chequeo para cada uno de los problemas. Formule diferentes preguntas relacionados con el tipo de problemas potenciales que quiere analizar.
  • Responda a las preguntas formuladas en la lista de chequeo. Designe un equipo guiado o compuesto por expertos para responder cada uno de los ítems de la lista. Al final del proceso, incluya recomendaciones para mejorar o mitigar los riesgos que parezcan inminentes o problables.
  • Use los resultados para tomar decisiones. Evalúe las recomendaciones incluidas en el análisis e implemente aquellas que traerán más beneficios que costos. Asigne responsables para cada riesgo y haga un monitoreo del proceso.

¡Ahora continúe usted mismo el proceso! Haga clic abajo y descargue gratis una guía que le ayudará a crear una lista de chequeo para gestionar los riesgos operativos.

Descargue aquí una guía para combatir ataques cibernéticos

Temas:Gestion de RiesgoRiesgo Operacional

Comentarios