
Cuando el fraude de Nick Lesson fue descubierto en 1995, los bancos aseguraron que ya sabían como este corredor de bolsa había conseguido burlar la institución financiera, afirmaron que se habían cerrado los agujeros, los vacíos que existían en el sistema del banco.
Sin embargo, para Leeson pocas cosas han cambiado desde aquel entonces, y asegura que algunos casos de riesgos operativos son idénticos al suyo.
Y es que a su juicio, "no se han cerrado los agujeros que existen en el sistema de los bancos para que esto sea posible. Yo creo que si uno mira lo que intentan hacer los bancos verá que sólo se concentran en hacer dinero, no en protegerlo". Y a pesar de que continuamente se trata de mejorar los sistemas que utilizan los corredores de bolsa, Nick Leeson asegura que "no se pone demasiada atención en las áreas donde se encargan del manejo de riesgo o en el departamento de quejas, que son las áreas donde se puede controlar el dinero".
"Probablemente cuando en un principio él (Jerome Kerviel) se encontró ante esta situación tuvo miedo, después consiguió sobrevivir un día, una semana, luego un mes, eventualmente te empiezas a creer que la situación no es tan grave como parecía", explica. "Tienes tiempo de rectificar y crees que las decisiones que tomaste son las correctas... pero desafortunadamente no sucedió así".